Irán cierra filas y eleva sus advertencias ante la inminente decisión de Trump

Fotografía cedida por la web oficial de la presidencia iraní que muestra al presidente iraní, Hasan Rohaní, durante un consejo de ministros en Teherán (Irán) hoy, 11 de octubre de 2017. EFE

Teherán, 11 oct (EFE).- El presidente iraní, Hasan Rohaní, aseguró hoy que su país está unido en la defensa del acuerdo nuclear y que una decisión contra el pacto de su homólogo estadounidense, Donald Trump, significaría “un fracaso” para Washington.

Rohaní insistió en que “nadie apoya la ruptura del acuerdo”, ni los detractores iraníes del mismo ni los tradicionales aliados europeos de Washington, por lo que, si EE.UU. opta por abandonarlo, “socavará su dignidad” y se opondrá a la comunidad internacional.

Trump anunciará antes del 15 de octubre si considera que Teherán está cumpliendo el pacto multilateral firmado en 2015 para limitar el programa atómico iraní, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.

Una certificación estadounidense que Teherán no reconoce como valida, ya que este mandato recae en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que ha apuntado hasta en ocho ocasiones que Irán cumple sus obligaciones.

Se espera que Trump declare que el Congreso debe revisar el pacto porque no es del interés nacional de su país, después de que asegurara este mes que los iraníes “no han estado a la altura del espíritu de su acuerdo nuclear”.

Este paso no implica una salida de Estados Unidos del pacto -rubricado también por Francia, el Reino Unido, China, Rusia y Alemania- pero supone un tiro de gracia al mismo, al abrir la puerta a la imposición de nuevo de sanciones.

Otro punto que ha levantado ampollas en Irán es la posibilidad de que Washington designe grupo terrorista al Cuerpo de los Guardianes de la Revolución iraní, una línea roja para el régimen de los ayatolás.

Al respecto, Rohaní aseveró hoy que esta medida sería “un error” porque “la Guardia Revolucionaria no es solo una unidad militar, sino que tiene un lugar en el corazón del pueblo iraní”, y es popular también para los iraquíes y los sirios.

“Los estadounidenses tienen razón de estar enojados porque querían mantener al ISIS (siglas en inglés del grupo yihadista Estado Islámico) en la región durante veinte años, pero la Guardia Revolucionaria los frenó”, resaltó el presidente moderado.

El Parlamento iraní, que celebró hoy una reunión a puerta cerrada con la presencia del ministro de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, dio también su apoyo a los Guardianes e instó a tomar medidas contundentes si EE.UU. pone en peligro el acuerdo nuclear.

Irán mantiene todas las opciones sobre la mesa y, como dijo el propio comandante de los Guardianes, el general Mohamad Ali Yafarí, las bases y tropas de Estados Unidos en Oriente Medio estarán en peligro si impone nuevas sanciones.

Este espaldarazo a los Guardianes tanto de Rohaní como de Zarif se produce pese a que las relaciones entre los gobernantes reformistas y el cuerpo de elite no son siempre fáciles por la proximidad de este último con los conservadores.

Según publica hoy el periódico conservador “Keyhan”, normalmente crítico con el Gobierno de Rohaní, la reacción de todos los dirigentes iraníes ha sido unánime.

El diario opinó que los estadounidenses no buscan salir del acuerdo nuclear, pero quieren imponer más sanciones a Irán y presionar para limitar tanto su influencia regional como sus programas armamentísticos.

En la misma línea, el experto en política nuclear de la Universidad de Princeston y exportavoz de los negociadores iraníes Hosein Musavian indicó en un artículo que Trump quiere “hacer vulnerable el acuerdo e intentar que Teherán no se aproveche de sus beneficios económicos”.

Una estrategia revelada por distintas voces en Washington, que han llamado a “renegociar” el pacto nuclear y a incluir también las pruebas iraníes de misiles balísticos y el supuesto patrocinio de Teherán al terrorismo.

Esta posibilidad se ha encontrado con el rechazo de Irán y con el del resto de firmantes del acuerdo.

Tanto el director general del OIEA, Yukiya Amano, como la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, insistieron esta semana en que Irán está cumpliendo el pacto y que este debe mantenerse en pie por el bien mundial.

También la organización internacional Crisis Group advirtió de que cualquier decisión de EE.UU. contra el acuerdo, aunque sea gradual, tendrá consecuencias para Oriente Medio y “destruirá la confianza” que llevó a las partes a un compromiso.