Investigación revela cómo algunos hidrocarburos tienen un origen mineral

La comunidad científica está ahora más cerca de establecer la cantidad de metano abiótico en la Tierra gracias a nuevos instrumentos y técnicas desarrolladas en los últimos años y utilizadas por los investigadores de DCO, explicó a Efe el doctor Edward Young, de la Universidad de California en Los Ángeles (EE.UU.) EFE/Archivo

Washington, 22 abr (EFE).- Un grupo internacional de científicos del Deep Carbon Observatory anunció este lunes que parte del metano, que hasta ahora se creía tenía un origen biológico, tiene un origen mineral, y es usado como alimento por microbios que viven a grandes profundidades en el subsuelo.

La investigación añade más elementos a la teoría de que la vida en la Tierra se pudo originar en las profundidades del planeta, y no en la superficie, gracias a la generación de forma química de metano.

Hasta hace relativamente poco, la comunidad científica asumía que los hidrocarburos a grandes profundidades se habían formado de forma biótica, es decir, derivados de seres vivos como plantas o animales, enterrados durante milenios.

Pero durante los pasados diez años, el trabajo de científicos del llamado Deep Carbon Observatory (DCO), una iniciativa que durante una década ha estudiado el carbono existente a grandes profundidades en la Tierra, ha empezado a explicar la formación de hidrocarburos como metano a través de procesos abióticos, es decir a consecuencia de reacciones químicas de minerales y no de forma biológica.

La científica Isabelle Daniel de la Universidad Claude Bernard Lyon 1 en Lyon, Francia, explicó a Efe que la investigación dada a conocer hoy tenía como objetivo conocer de una forma más precisa la forma en que «la naturaleza produce carbono sin la intervención de la vida, y cuánto carbón abiótico y metano producido de esta manera hay en la Tierra».

«Ahora mismo no sabemos la cantidad que existe de metano creado por estos métodos y eso es importante», añadió Daniel.

La comunidad científica está ahora más cerca de establecer la cantidad de metano abiótico en la Tierra gracias a nuevos instrumentos y técnicas desarrolladas en los últimos años y utilizadas por los investigadores de DCO, explicó a Efe el doctor Edward Young, de la Universidad de California en Los Ángeles (EE.UU.).

Young dijo que el uso de técnicas de espectrometría de masa y absorción espectroscópica está permitiendo analizar muestras de metano natural para entender mejor la formación de metano abiótico a grandes profundidades.

La clave, según Young, es la presencia ocasional de isótopos pesados en las moléculas de metano. «La frecuencia de esos isótopos pesados revela cómo se formaron y a qué temperaturas», dijo.

La doctora Daniel añadió que durante la investigación se descubrió que microorganismos que habitan a grandes profundidades utilizan hidrocarburos creados por reacciones químicas entre rocas y agua como combustible para su sustento.

Bénédicte Menez, del Institut de Physique du Globe de París, otra de las investigadoras de DCO que ha participado en el estudio, añadió que lo descubierto abre la puerta para concebir un nuevo camino para la aparición de vida en la Tierra.

«Ahora que tenemos una mejor idea de las condiciones, sabemos que la reacción de rocas puede generar diversos componentes orgánicos. Y si se hace evolucionar a estos componentes orgánicos, el pequeño hidrocarburo, que es muy simple, se puede hacer más complejo», declaró.

«Y con la catalización de otros componentes orgánicos, como los aminoácidos, que son la base de las proteínas, se consigue un pequeño reactor que podría conducir a protometabolismos que fueron utilizados por los primeros organismos vivos en la Tierra», terminó señalando.

El doctor Young declaró que la investigación ha desvelado que la creación de metano abiótico es un proceso mucho más complejo de lo inicialmente pensado y que la clave del proceso es el hidrógeno.

«El mejor entendimiento de cómo las rocas crean hidrógeno, que permite la aparición de metano, y la rapidez de esa reacción, nos permitirá saber con precisión la cantidad de metano que existe en la Tierra», añadió.