El fujimorismo se vuelca a políticas moderadas mientras arrecia la crisis interna

Keiko Fujimori, líder del principal partido opositor peruano, Fuerza Popular, es vista el 21 de octubre de 2018, luego de que fuera suspendida la audiencia judicial en Lima (Perú), que decidirá sobre el pedido de la Fiscalía para someterla a prisión preventiva por 36 meses por supuestamente haber cometido el delito de lavado de activos. EFE

Lima, 22 oct (EFE).- El partido fujimorista Fuerza Popular (FP) evidenció hoy un vuelco hacia políticas moderadas y “proactivas” con una sucesión de anuncios y reconocimientos de errores, mientras arrecia la crisis interna impulsada por los problemas legales de su líder, Keiko Fujimori, y la baja popularidad de sus representantes.

Ha sido la propia Fujimori quien hizo patente este cambio en una inusitada sucesión de entrevistas en medios de radio y televisión del país que arrancó en la tarde del domingo y que continuó durante la mañana del lunes.

En todas ellas Fujimori mostró su disposición para acercarse al Ejecutivo y colaborar de forma más estrecha, apartando la política de “fiscalización” que su partido, mayoritario en el Congreso, privilegió desde el inicio de la legislatura en 2016.

“Es importante fiscalizar, pero también parece fundamental enfocarnos en la parte proactiva. (…) ” dijo Fujimori al programa Panorama de la televisión peruana, al tiempo que reconoció que el “control político” al que sometió al Gobierno ha desgastado a su partido.

Una de las primeras muestras de ese viraje se dio con el anuncio realizado por la portavoz de Fuerza Popular, Úrsula Letona, de que su bloque no apoyará el pedido de moción de censura contra el primer ministro César Villanueva que el Partido Aprista Peruano, tradicional aliado del fujimorismo, presentó por su gestión de la fuga del exjuez César Hinostroza.

Otra acción ha sido el anuncio confirmado hoy por Fujimori y varios diputados, de que FP cambiará a sus portavoces parlamentarios, las congresistas Letona, Alejandra Aramayo, y Milagros Salazar, reconocidas por su beligerancia contra el Gobierno.

“Van haber varios cambios. (Sobre Aramayo, Letona y Salazar) Yo a ellas les agradezco su labor como voceras”, precisó Keiko en televisión.

Estos cambios también se asocian a los persistentes rumores de que el presidente del Congreso, Daniel Salaverry, uno de los fujimoristas más próximos al Ejecutivo, habría amenazado con renunciar a la bancada.

Esta tesis se vio reforzada por la renuncia que sí hizo el pasado viernes el legislador Francisco Petrozzi y quien desde entonces no cesó de pedir a otros diputados fujimoristas incómodos con el liderazgo “que no se dejen dominar”.

Las últimas encuestas revelan que Fuerza Popular y su líder Keiko Fujimori afronta un grave descrédito entre la ciudadanía.

De hecho, el 75 % de los peruanos considera a Fujimori culpable de las imputaciones de presunto lavado de activos y que el 71 % justifican la detención que se dictó a principios de octubre en su contra.

Mientras, el 86 % de los peruanos desaprueba la labor del Congreso y solo el 12 % de ellos lo apoya.

Por el contrario, Martín Vizcarra, comenzó el mes de octubre con una aprobación del 61 %, la más alta de su mandato, tras subir catorce puntos porcentuales respecto al mes de septiembre.